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El flujo de trabajo en la postproducción. Del montaje a la corrección de color

Siempre que hablamos de producciones audiovisuales, es imposible no pensar en la preproducción, la producción y la postproducción. Sin embargo, el proceso es mucho más complejo en lo que se refiere al tiempo y dedicación empleados en las pequeñas partes de una obra.

Para centrarnos en un punto concreto de este flujo de trabajo o ">workflow, hablaremos del paso intermedio entre el montaje finalizado y la corrección de color. Es importante conocer cuáles son las configuraciones generales que nos van a servir en todos los casos y que nunca deberíamos olvidar.

Para empezar, debemos tener claro el nivel de complejidad de nuestro proyecto y de las secuencias que lo conforman, esto es, la cantidad y tipología de los archivos que tiene nuestro proyecto, los distintos formatos y códecs, las resoluciones, la frecuencia de fotogramas, así como la complejidad de los efectos y transiciones de los clips.

Es posible que nuestro software de corrección de color no admita modificaciones en ciertas partes de nuestra secuencia de vídeo si es muy compleja, llegando a ser prácticamente imposible trabajar sobre ella en algunos casos.


Por eso, la opción más estándar es la de crear un archivo máster para trabajar en nuestro software de corrección de color. El principal problema de usar un máster es la poca flexibilidad que ofrece a la hora de trabajar el color y el etalonaje porque no deja colas para variar algún corte ni deja agrupar los planos de una misma toma para modificarlos juntos.

Para que un máster funcione bien y sea eficaz al momento de trabajarlo, debe cumplir una serie de requisitos:

 -       Sin grafismos ni títulos. Sencillamente no queremos que se apliquen los efectos de la corrección de color a estos elementos, por eso los exportaremos como un archivo con canal alpha para llevarlo a nuestro software de edición y terminar su montaje allí.

-       Audio incluido en el máster. Será necesario para tener una perspectiva más fiable de cómo será cada clip o secuencia con los retoques finales.

-       Una sola capa. El objetivo es simplificar la edición y permitir una detección más exacta de los cambios de planos. Resulta muy útil con el detector de cortes de DaVinci Resolve.

-       Formato y códec compatibles. Resulta fundamental para poder trabajar con todos los archivos en nuestro software de corrección de color y mantener la calidad del proyecto.

 La otra opción para preparar una secuencia de vídeo para la corrección de color es la conformación en un archivo de protocolo. Esto es la exportación de un archivo con todos los datos que necesita nuestro software de corrección de color para trabajar. Existen varios tipos según el software de edición que usemos:

 -       EDL. Es el más antiguo y el más básico a nivel de flexibilidad ya que solo puede exportar una capa de vídeo a la vez, por lo que necesitaremos varias exportaciones si tenemos más de una capa, efectos y transiciones. Por otro lado, es el protocolo más aceptado por el software de edición disponible en el mercado, a excepción de Final Cut X que no soporta este tipo de exportación.

-       AAF. Es el protocolo de comunicación específico con el que trabaja Avid Media Composer y presenta ventajas respecto a los EDL, como la exportación de varias capas de vídeo y la posibilidad de reconstrucción de efectos que nuestro software de corrección de color no haya podido interpretar correctamente. Resulta muy interesante si realizamos un flujo de trabajo roundtrip, en el que hacemos el montaje con Avid Media Composer, corregimos el color en otro software y terminamos la edición en Avid.

 

-       XML. Es muy similar a los archivos AAF de Avid, con la diferencia de que es más sencillo de utilizar. Apple lo desarrolló y es muy utilizado en Final Cut y Adobe Premiere Pro.

 

En conclusión, el archivo máster será casi obligatorio disponer de él, no para trabajar la corrección de color pero sí para comparar la conformación de nuestros archivos EDL, AAF o XML. Gracias a estos archivos de protocolo, la labor de montaje se vuelve mucho más satisfactoria y una vez que el montador se ha hecho con su funcionamiento, puede crear varios flujos de trabajo según las necesidades del proyecto.

Para terminar esta entrada, os dejamos con unos vídeos en los que se explica cómo realizar las exportaciones según los diferentes tipos de archivo:

- EDL. 

- AAF.

-XML.