CINE Y TV

Dirección Documental. El encuadre y el foco en las entrevistas

La entrevista es el recurso más recurrente y efectivo a la hora de producir y realizar documentales. A diferencia del Cine, la dirección documental es mucho más objetiva, y esto afecta desde el guión hasta la forma de trabajar en el rodaje. Una gran parte de la documentación encontrada para el proyecto viene dada por los entrevistados y la elección del encuadre y el enfoque en esos planos es primordial.


Quien ha trabajado en Cinematografía y producción audiovisual durante largo tiempo, sabe que las entrevistas son bastante frecuentes en la industria. Aunque tienen unas pautas bastantes precisas a la hora de realizarlas, las entrevistas son un buen momento para trabajar todo el aspecto técnico de la cámara, la iluminación y el encuadre. Así que el director puede mostrar sus habilidades en estos campos.

El primer paso para preparar una entrevista es la cámara. Normalmente, con una se pueden obtener buenos resultados, apoyándonos en planos recursos y material de archivo. Sin embargo, siempre podemos añadir una segunda cámara y una tercera para tener puntos de vista diferentes y mantener al espectador atento. Incluso, podemos hacer que una cámara parezcan dos con algunas técnicas, como grabar planos detalles de las manos, las ropas o utilizar el zoom. 


Lo que hay que tener claro es que nuestra cámara principal será nuestro ángulo más importante y el que debe capturar toda la entrevista a la perfección. Lo demás depende de nuestro presupuesto y el tiempo del que dispongamos.

El segundo paso es decidir el encuadre. Para esto, lo más eficaz es preguntarse qué pide el proyecto en sí. El plano debe ir en sintonía con el resto de la película y decidir cuánta información queremos mostrar, con un plano largo, medio o un primer plano. En una entrevista depende mucho de la persona que habla, si es muy expresiva, si el tema es muy cercano a él o ella y actuar en consecuencia.


Una vez decidido el encuadre, es hora de elegir el enfoque y distancia focal. El objetivo es el que marca la distancia focal, con una distancia focal corta, tendremos un campo de visión bastante amplio. Por el contrario, una distancia focal larga resultará en un campo de visión más estrecho con fondos desenfocados.

Combinando la distancia focal con el enfoque y la posición del sujeto respecto a la cámara, podemos elegir cómo aparece en el plano. Con la distancia focal larga, nos aseguramos que el sujeto sea el centro de atención, desenfocando el fondo y dando un plano más personal. También le dará un toque más cinematográfico, a diferencia de las distancias focales cortas que aplanan la imagen y dan una visión más general del entorno, juntándolo en el mismo plano.


La distancia focal condiciona el fondo de nuestro plano, que también forma parte de la imagen y, como directores, debemos saber cómo sacarle partido y hacerlo también interesante. Con una profundidad de campo amplia, el fondo formará parte de la composición, así que debemos guiarnos por la regla de los tercios. En estos casos, debemos mantener el fondo ordenado y que sea interesante, sin alejar la atención del sujeto.

Para profundidades de campo más justas, el fondo aparecerá más desenfocado pero siempre podemos regularlo con la iluminación.


Por último, el ángulo de la cámara es el paso final del set para entrevistas. El objetivo es mostrar tanto del sujeto como sea posible, por eso la cámara se sitúa ligeramente hacia un lado, normalmente entre 15 y 45 grados. En este ángulo, el entrevistador se sitúa muy cerca de la cámara para que el sujeto mantenga la interacción cerca del tiro de cámara.

Estas son las bases de cualquier entrevista y si las sigues, la dirección documental será mucho más sencilla de llevar a cabo, consiguiendo buenos resultados con un poco de preparación.